Caja EspAÑA

  1. Privatización de las cajas: una nueva Desamortización.

 

La privatización de las cajas de ahorros constituye uno de los mayores escándalos de la historia española. Máxime cuando esa decisión se toma por un Gobierno socialista. Hay muchas cosas que no encajan en esto de las cajas… ¿o sí?

 

Lo que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pretende hacer con las cajas recuerda a otro gran expolio, la Desamortización, como han denunciado ya varias voces. Fue la Desamortización el primer gran escándalo político-económico de la historia reciente española. Sospechosamente se reprodujo casi simultáneamente en la mayoría de los países europeos. La Desamortización de la primera mitad del siglo XIX en España fue obra de dos políticos progresistas: Juan Álvarez Mendizábal, financiero de Cádiz, y el corrupto de origen navarro Pascual Madoz. Consistió, básicamente, en confiscar los bienes de las órdenes religiosas y los ayuntamientos, casi todos de uso colectivo, para venderlos, a precio de saldo, a gente que apoyaba al Gobierno que llevó a cabo el expolio.

 

Las cajas de ahorro son un tipo de entidad financiera dirigida a las clases sociales más humildes. No son un invento español y existen en otros países europeos. La clave era que al ser entidades benéficas, no tenían propietarios particulares ni accionistas y, por tanto, al no repartir dividendos a los anteriores podían ofrecer sus productos financieros a mejor precio. Además, en su origen se especializaron en operaciones de crédito de pequeña cuantía, cuyos destinatarios eran las personas de origen humilde o las pequeñas empresas. Un antecedente de los famosos micro-créditos. Una parte de los beneficios, dado que no se repartían dividendos, se empleaba en la obra social, que sólo en 2009 ascendió a 1.776 millones de euros. Este mecenazgo ha sido importantísimo para la cultura española (becas, restauración de monumentos, bibliotecas, exposiciones) y para cantidad de ciudadanos españoles (ancianos, jubilados, discapacitados).

 

Ahora, el gobierno socialista quiere acabar con las cajas con el argumento de que su situación es mala. Pero hay demasiadas cosas que no encajan. No me refiero a que el mismo Rodríguez que se ufanaba en Nueva York de que teníamos el sistema financiero “más sólido” ahora quiera acabar con las cajas por su supuesta falta de solidez. No encaja que para la supervivencia de las cajas se les exija que cuenten con más liquidez de la que se exige a los bancos (¿no vulnera esto el derecho a la igualdad?). No encaja que un gobierno socialista quiera acabar con las entidades de crédito para las clases más desfavorecidas. No encaja que el futuro de las cajas pase porque los españoles paguemos el agujero y luego sean vendidas a los bancos que siguen teniendo beneficios. Pero si recordamos el apoyo constante de Don Emilio Botín a Zapatero (“Estás haciendo un gran trabajo en economía. Soy optimista respecto a la economía española a corto y a largo plazo”), quizás todo sí encaje.

 

El expolio de las cajas se ejecuta con una inquietante pasividad social. ¿Por qué? Sólo encuentro una explicación. Y es que la sociedad ve que los mismos que han provocado su crisis (utilizada como excusa por el gobierno socialista para liquidarlas inconstitucionalmente) pretenden dar la receta de su salvación.

 

 

  1. Las autonomías las mataron

 

Las cajas de ahorro han tenido su mayor expansión económica con el régimen autonómico… Pero esa expansión introdujo el virus de su autodestrucción. Tras la creación del Estado autonómico una de las primeras preocupaciones de los gobiernos regionales fue controlar las cajas. No son ya ningún secreto las razones para ello y que básicamente son dos (y una tercera en algunas autonomías): en primer lugar, colocar a los amigos del respectivo gobierno regional en los órganos directivos de las cajas (o al menos a sujetos fieles); en segundo lugar, como consecuencia de lo anterior, en conseguir que las cajas financiaran aquellos proyectos que estaban bien vistos por el gobierno regional, y en tercer lugar, intentar hacer de ellas el embrión de un «banco nacional». Lamentablemente, los gobiernos regionales de izquierda y derecha no nacionalistas se prestaron a este juego.

 

Los Estatutos de autonomía facilitaron este proceso al otorgar a las comunidades autonómas la competencia exclusiva en materia de cajas de ahorro. Esto se inició (¡cómo no!) en los Estatutos vasco y catalán de 1979 y (¡cómo no!) fue imitado por todos los Estatutos posteriores. El hecho de que las cajas pasaran a ser competencia autonómica llevó a situaciones, cuando menos, anómalas. Por ejemplo: ¿cómo explicar que los órganos de cajas que operaban en toda España (como la Caixa catalana y Cajamadrid) estuvieran nombrados sólo por el gobierno regional de su autonomía de nacimiento? Lo lógico, como bien explicó Gaspar Ariño, un catedrático experto en Derecho Administrativo Económico, es que si las cajas querían operar más allá de su región tuvieran que estar reguladas por la legislación nacional y que sólo si no querían salir de su región estuvieran sometidas a la legislación regional. Pero esto, que es lo razonable, chocaba con la lógica irracional que ha presidido la evolución del Estado autonómico en España.

 

Ahora que la politización de su gestión ha puesto en crisis a las cajas, algunos apelan a su regionalidad (galleguidad o catalanidad en la versión local) para salvarlas. Mal argumento. Las cajas no nacieron al servicio de una regionalidad, sino al servicio de las clases sociales más desfavorecidas. Nuevamente, nos enfrentamos a este terrible dilema: ¿sacrificaremos el Estado social para que sobreviva el Estado autonómico?

 

 

III. El caso gallego: el yate para el director o la caja mala se come a la buena

 

Éranse una vez dos cajas. Una grande, mal gestionada, con una “exposición al ladrillo” que la situaba al borde de la quiebra técnica. El Mundo (20-2-2011) reveló que sus gestores cobraban cantidades astronómicas e incluso su director disfrutaba del mar en un yate que no se pagaba él, sino esa misma caja a la que llevaba, paso a paso, a su fin. La otra caja más pequeña, estaba mejor gestionada, aunque, como el mismo periódico revelaba, no exenta de prácticas nepotistas. Curioso, ningún medio de Galicia ha recogido esta información.

 

Sucedía que la caja grande estaba tan expuesta (eufemismo para mala situación financiera) que corría el riesgo de desaparecer. Pero, eso sí, su gestión político-mediática era mejor que la de la caja pequeña, esa que sin embargo tenía mejor situación financiera. Y ocurrió que el ala galleguista del PP, apoyada en un periódico que dice defender a Galicia impulsó una ley para salvar la ineficiente obligando a una fusión de ambas mediante la absorción de la eficiente por la ineficiente. Un puro delirio.

 

Paradójicamente, el mismo gobierno Rodríguez que ahora liquida las cajas, frenó la aplicación de esa ley. Pero el gobierno regional, impulsado por su ala galleguista, insistió en provocar la fusión de los núcleos de las cajas. Aunque se intentó, entonces, que fuera paritaria (o sea, que tuvieran la misma representación la grande ineficiente y la pequeña ineficiente) finalmente se hizo dando el papel central a la eficiente. Regalo envenado: la herencia de la ineficiente era demasiado pesada.

 

La eficiente caja pequeña, pensando más en la mayoría de los gallegos, intentó salvar su presencia en Galicia uniéndose a otras cajas españolas. El lobby político-mediático galleguista consideró aquello una especie de traición a su patria. Resultado: los ciudadanos se han quedado sin caja, pero el director general sigue con su yate y los políticos con un juguete financiero.

 

Razón Española, Nº 167, mayo-junio 2011.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s